La historia de este coro callejero comienza allá por el año 2.002 en el palco del Jurado Diario, donde cada noche un grupo de amigos comandados por mi persona juzgábamos a las agrupaciones que se presentaban a concurso, y así fue cuando una de esas noches y después de terminar la sesión entre copa y copa a altas horas de la madrugada, Manolo Mora, comentó como el que no quiere la cosa a Miguel Sánchez y a mi mismo, que en vez de estar todas las noches escuchando agrupaciones lo que deberíamos hacer nosotros era un coro, y de repente surgió la idea de un proyecto ilusionante, se nos ocurrió la feliz idea de hacer un coro callejero, un coro de verdad pero sin la tensión que supone tener que preparar un repertorio para competir en el Concurso del Teatro Falla.

El germen del proyecto terminó dando fruto, eso sí con la colaboración posterior pero inestimable tanto en música como en letras de Manolo Sola, Antonio Segura y Eduardo Bablé. El fruto tuvo nombre y el nombre era “LOS LEJONARIOS”.

El grito del coro en el carnaval del 2003, mas que ¡Legionarios a luchar, Legionarios a morir!, era, ¡Lejonarios a cantar, Lejonarios a beber! Y desde luego no se recuerdan en Cádiz lejonarios con más poca vergüenza ni con más ganas de cachondeo. Y es que ese era el “modus vivendi” del coro callejero que nacía… ¡CACHONDEO!.

 

 

GALERIA DE FOTOS:

 

Deja tu comentario

Tu dirección de correo no se publicará. datos requeridos marcados * *

*